Biblioteca de Alejandría, ¿se inspiró Alejandro Magno en la de Nínive?

Dicen los historiadores que cuando Alejandro Magno conquistó Nínive y entró en el palacio de Asurbanipal, quedó tan impresionado al ver su biblioteca, que dijo que él también construiría una.

¿Qué fue lo que le impresionó a Alejandro? ¿Qué contenían los 20 000 libros que estaban allí archivados? ¿Sabes que se conservan la mayoría de ellos y que contienen unos relatos… épicos?

Todo sucedió hace poco más de 2 700 años en la majestuosa Nínive, la capital del mayor imperio que existió hasta la fecha: Asiria.

El rey Sargon II ordenó construir una sala en la que se reuniera todo el saber que había en aquella época.
Es cierto que existen precedentes de centros en los que se llegaron a recopilar una gran cantidad de volúmenes, pero los investigadores coinciden que fue la biblioteca de Nínive la primera de la historia, debido a la gran cantidad de libros que acumuló y a la exquisita catalogación y ordenación que tuvo.

Pero si bien fue Sargón II el que creó la biblioteca, fue su sucesor, Asurbanipal, el que la hizo crecer hasta un tamaño fabuloso para aquella época.

Asurbanipal fue un rey culto que además presumía de ello. Decía estar inspirado por el dios Nabú, de quien afirmaba que le educó en las letras y le inculcó la idea de engrandecer la biblioteca.
Son numerosas las referencias que narran estos hechos, y hasta el propio rey firmó con un conocido colofón sus propios escritos:

Yo Asurbanipal, rey de la totalidad, rey de Asiria, a quien Nabú y su esposa
han otorgado aguda comprensión y clarividencia para captar la brillante esencia de
la escritura, que ninguno de los reyes que me precedieron jamás comprendió. Escribí
en las tablillas la sabiduría de Nabú, la pericia de los signos cuneiformes en toda su
extensión, y los comprobé y colacioné. Los deposité para la posteridad en la biblioteca
del templo de mi señor Nabú, el gran señor, que se encuentra en Nínive para acom-
pañarme, para guardar mi alma y protegerme de la enfermedad, y para mantener
firme el fundamento de mi trono real. Oh, Nabú, contempla con satisfacción y
bendice mi realeza. Cuando acuda a ti, atiéndeme. Si paseo por tu templo, no dejes
de guardar mis pasos. Y si este trabajo es depositado en tu templo y colocado ante ti,
contémplalo y recuérdame con favor
.

Tablilla cuneiforme hallada en la biblioteca de Asurbanipal

✅ La primera biblioteca de la historia de la humanidad: Nínive

La biblioteca de Nínive ha sobrevivido hasta nuestra época y, aunque muchos de sus volúmenes fueron destruidos por las invasiones de la ciudad, han llegado hasta nosotros más de 22 000 tablillas de arcilla en las que los antiguos mesopotámicos escribieron sus relatos.

Los temas que tratan son de lo más variado:

  • Literatura
  • Gramática
  • Matemáticas
  • Medicina
  • Arte
  • Astronomía
  • Astrología
  • Leyes
  • Historia

El propio rey Asurbanipal ordenó confiscar todos los libros de su imperio para que fueran copiados en la biblioteca y luego devueltos. Esta es una de las misivas en las que ordena a uno de sus hombres de confianza llevar a cabo tal acción:

Yo me hallo bien. Que la felicidad sea contigo. Cuando recibas esta carta, hazte
acompañar por tres hombres. Haz que te acompañen hombres eruditos de la ciudad
de Borsippa y busca todas las tablillas que se encuentren en las casas y todas aquellas
que están conservadas en el templo de Ezida. Busca las valiosas tablillas que se
guardan en vuestros archivos y que no se poseen en Asiria y envíamelas. Yo ya he
informado a los funcionarios y encargados. Nadie debe negarte esas tablillas, y si tú
encuentras otras tablillas que no figuran en la lista que te di, pero que tú consideras
de interés para mi palacio, entonces recógelas también y envíamelas

✍️ ¿Qué tesoros guardan esos textos?

La cantidad de temas que abordan los «libros» encontrados en la biblioteca de Asurbanipal es abrumadora. El nivel cultural que alcanzó dicha civilización fue muy alto.

Tenían una visión heliocéntrica del Sistema Solar, dominaban el cálculo y el álgebra, y sus tratamientos médicos y farmacológicos basados en plantas fueron muy avanzados, por poner solo unos ejemplos.

Y aunque existen volúmenes con todo tipo de materias, hay una que, sin duda, es la más abundante: la de su relación con los dioses.

La presencia de los dioses en la cultura mesopotámica es abrumadora. A lo largo de miles de volúmenes se menciona a sus dioses, los anunnaki, por un sinfin de motivos.

Era muy habitual que los dubsares, los antiguos escribas de las culturas mesopotámicas, narraran las historias de los dioses y su relación con los hombres.

Según contaban, era frecuente que ambas razas compartieran banquetes, guerras, construcciones e incluso ¡tuvieran descendencia! Una de las historias más apasionantes es la de la relación del rey Sargón II con la diosa Inanna (Ishtar para los acadios), pero eso es materia para otro artículo. (Puedes leer la historia en El sueño de Enki)

✅ Alejandro Magno: de Nínive a Alejandría

Nínive fue junto a Babilonia, las ciudades que mejor representaron el poder y la gloria de la antigua Mesopotamia. En el 331 a. C., Alejandro Magno invadió Babilonia. Tras esta victoria entró en Nínive.

Allí, en el palacio de Asurbanipal pudo maravillarse de la biblioteca que tenía el monarca en su interior. Según cuentan tradiciones persas y armenias, Alejandro dijo a sus generales que él también querría construir su propia biblioteca.

Pero dicha construcción no se llevaría a cabo hasta que muriera el conquistador. Fue Prolomeo I, uno de sus generales, el que construyó dicha biblioteca en Alejandría, la ciudad que Alejandro fundó tras conquistar Egipto a los persas.

La biblioteca de Alejandría llegó a ser el faro que iluminó el mundo durante siglos, y su origen por tanto, hay que buscarlo en una biblioteca creada mucho antes.

Una parte de los papiros de la biblioteca de Alejandría ardieron cuando Julio César invadió la ciudad. Pero la gran parte de ellos fueron pasto de las llamas por la orden de califa Umar ibn al-Jattab. La justificación para su barbarie quedó grabada para la posteridad:

Si [la biblioteca de Alejandría] no contiene más que lo que hay en el Corán, es inútil y es preciso quemarla; si contiene algo más, es mala y también es preciso quemarla.

El fuego acabó, según se estima, con cerca de un millón de papiros. El soporte en el que estaban escritos los libros no lo resistieron.

Sin embargo, el soporte en el que están escritos los libros de las civilizaciones mesopotámicas es la arcilla. Por ello se ha preservado hasta la actualidad el mayor volumen de obras escritas por cualquier civilización de la antigüedad, incluido el antiguo Egipto.

✅ Alejandro Magno y los dioses

El mayor conquistador de la antigüedad quedó sorprendido por la fabulosa biblioteca de aquellas lejanas tierras. Compartía con aquellos textos mucho más de lo que parecía.

Los antiguos dioses sumerios fueron absorbidos por las civilizaciones que les sucedieron: acadios, asirios, babilonios, persas, egipcios y helenos. Por ejemplo, la diosa Inanna sumeria llegaría a ser conocida como Isis por los egipcios, o por Afrodita por los griegos.

Las culturas mesopotámicas, según se ha podido constatar en los miles de volúmenes encontrados en Nínive, compartían su vida cotidiana con los dioses. Los helenos, con Alejandro a la cabeza, también mantenían con esos mismos dioses una relación muy especial.

La madre de Alejandro Magno, Olimpia de Épiro, siempre afirmó que su hijo había sido el fruto de su unión con un dios. Y Alejandro siempre dijo de sí mismo que era un semidios. Afirmaba descender de Aquiles, el héroe de Troya, por línea materna, y del semidiós Heracles, por la paterna.

La conexión entre los dos centros del saber de la antigüedad está claramente documentada. El papel de los dioses en la biblioteca de Nínive es muy relevante. Nunca sabremos si en la de Alejandría las deidades tuvieron el mismo peso o incluso superior.

Eso quedará como un misterio que, en este caso, ya nunca se podrá resolver… ¿O sí?

Alex de la Mar (Autor de El sueño de Enki)

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